viernes, 22 de septiembre de 2017

Alimentos Transgénicos

          Alimentos Transgénicos

Desde hace apenas unos pocos años, ha comenzado a introducirse en el lenguaje común, del hombre de la calle, términos como “transgénicos” o “alimentos transgénicos” cuya sola mención induce, cuanto menos, desconfianza y muy a menudo un debate social con opiniones controvertidas y no pocas veces interesadas, según cual sea el origen de las mismas. En cualquier caso, lo que no admite duda es que cualquier avance científico que permita al hombre producir mayor cantidad y mejor calidad de alimentos, siempre en condiciones de seguridad, debe de ser bien recibido, pues no se puede olvidar que, a fecha de hoy, millones de seres sufren y mueren como consecuencia del hambre en extensas regiones del mundo. Según la FAO, se espera que la Agricultura permita alimentar una población humana en constante aumento, que para el 2020, se calcula en unos 8 mil millones. Dentro de estos, más de 840 millones de seres humanos pasan hambre y unos 1.300 millones carecen de agua limpia, igual número que los que se considera que sobreviven con menos de 1 dólar al día. La Biotecnología, de la que surgen los alimentos transgénicos y otros organismos y microorganismos, aporta directa e indirectamente una influencia incuestionable y puede ayudar decididamente a paliar estos efectos. En esta cartilla de divulgación intentaremos recorrer los aspectos más relevantes de esta importante cuestión. Para ello nos referiremos primero a algunas de las cuestiones básicas, sin cuya comprensión sería imposible entender los fundamentos que permiten la obtención de este tipo de alimentos. Brevemente, también, nos ocuparemos de la metodología científica que se pone en práctica con el propósito de obtener alimentos transgénicos y, finalmente, realizaremos un rápido recorrido por la situación actual y sus previsiones a corto y largo plazo.





El futuro

Aunque aún no han llegado al mercado, se están desarrollando cultivos más aptos para determinadas aplicaciones industriales, como la fabricación de biocombustible, papel y alimentos. La Dra. Levitus señala: “La ingeniería genética sirve para mejorar el valor nutritivo de los alimentos, cambiando las proporciones de nutrientes -por ejemplo, un aceite de soja que sea similar al de oliva-, o agregando antioxidantes y vitaminas –tal es el caso de un arroz “dorado” con beta-caroteno-, e incluso eliminando lo que nos hace mal – como pueden ser los alérgenos en el maní-“.

Respecto a la inocuidad de los alimentos transgénicos, la Organización Mundial de la Salud considera que cada organismo modificado incluye genes distintos e insertados de diferente manera. Esto significa que su inocuidad debe ser evaluada individualmente, ya que no es posible hacer afirmaciones generales sobre la inocencia de todos los alimentos con estas características.

       

Los productos transgénicos disponibles actualmente en el mercado internacional han pasado las evaluaciones de riesgo y no hay peligros para la salud científicamente probados. Además del maíz, el algodón y la soja modificada que se siembra en nuestro país, Canadá y Estados Unidos producen achicoria, calabazas y papas. La Unión Europea incorporó esta técnica en la colza, una oleaginosa con la que se genera un aceite comestible de excelente calidad.

En la Argentina, la autorización para la comercialización de un cultivo transgénico está a cargo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
El debate continúa. En junio de este año el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria –S.E.N.A.S.A.- y el  Instituto Internacional de Ciencias de la Vida llevaron a cabo en la Ciudad de Buenos Aires el “Encuentro Internacional sobre Bioseguridad Alimentaria de Plantas Modificadas Genéticamente”, donde se concluyó que existe una gran necesidad de mejorar la comunicación con la sociedad sobre la seguridad en el consumo de alimentos mejorados por biotecnología, fortalecer la información científica y el intercambio de experiencias entre los servicios regulatorios de los países involucrados.